La Colonia Solá fue construida a fines del siglo XIX, en 1889 según varias reconstrucciones, junto a la antigua estación de cargas Solá. Las casas estaban destinadas a los trabajadores del tren: maquinistas, señaleros, guardabarreras, administrativos y ordenanzas
Sus descendientes todavía habitan el lugar, son unas 250 personas. El conjunto estuvo ligado al Ferrocarril del Sud. Su ejecución fue impulsada por George Drabble, banquero británico, presidente del Banco de Londres y Río de la Plata y director de la empresa ferroviaria.
El conjunto ocupa más de 8.000 m² y se organiza alrededor de un espacio central comunitario. Son cuatro pabellones de dos niveles, con ladrillo a la vista, chimeneas, techos a dos aguas, tejas normandas, galerías, carpinterías de madera y desagües de hierro fundido.

Fuente: La Nación
Luego de la privatización de los trenes en los años 90, a partir de un decreto de Carlos Menem, la Asociación Mutual Colonia Sola recibió las escrituras del terreno para la compra, con prioridad para el personal del ferrocarril.
En el año 2000, la Legislatura declaró a Colonia Sola “Patrimonio Histórico de la Ciudad“. Su mantenimiento y puesta en valor es responsabilidad del Gobierno porteño. Actualmente, el complejo atraviesa serios problemas edilicios y de mantenimiento.
