Un año sin Francisco, el porteño más universal

El 21 de abril de 2025 nos dejaba físicamente Jorge Bergoglio. En esta nota, un breve recorrido por la Buenos Aires que formó al Papa argentino.

Jorge Mario Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en la casa familiar de Varela 270. Hoy, una placa lo recuerda. Tiempo después, la familia se mudó a la calle Membrillar 531. La casa original ya no existe. El edificio en esa dirección fue borrado de Google Street View.

Fue bautizado en la Basílica María Auxiliadora y San Carlos, en Hipólito Yrigoyen y Quintino Bocayuva. Del coro de niños de esa iglesia habrían participado, décadas atrás, Ceferino Namuncurá y Carlos Gardel.

Hizo su primaria en la Escuela Pedro Antonio Cerviño, en Varela 358. Años más tarde, se graduó de Técnico Químico en la Escuela Técnica Hipólito Yrigoyen, del barrio de Monte Castro.

Durante su infancia, y a lo largo de toda su vida, frecuentó la Basílica de San José de Flores. En el interior de uno de sus confesionarios recibió, el 21 de septiembre de 1953, “el llamado divino” que lo comprometería para siempre con el servicio a la iglesia.

Bergoglio realizó parte de sus estudios en el Seminario Metropolitano, ubicado en Villa Devoto. Fundado en 1623, la institución cumple 400 años el 29 de marzo. La construcción del monumental edificio comenzó en 1897, cuando el barrio todavía era una zona rural.

Hincha y socio de San Lorenzo por herencia familiar (su papá jugaba al básquet en el Ciclón), disfrutó especialmente el título de 1946. Recitaba de memoria la formación del equipo donde brillaron Farro, Pontoni y Martino, su gran ídolo. Siempre mantuvo vínculo con el equipo fundador por el padre Lorenzo Massa. Por ejemplo, dio la primera comunión y confirmación en la capilla del club a un joven Ángel Correa, quien más tarde sería campeón de América (con San Lorenzo) y del mundo (con la Selección Argentina).

En la Parroquia de San José del Talar, ubicada en la calle Navarro 2460 del barrio de Agronomía, se encuentra una réplica del cuadro de la Virgen Desatanudos, entronizado en 1996 por iniciativa de Bergoglio. Es una de las vírgenes más visitadas de la ciudad.

Bergoglio fue designado arzobispo de Buenos Aires en 1997. Ocupó durante años una habitación en el edificio del Arzobispado, que queda al lado de la Catedral Metropolitana.

En esa época era frecuente verlo en la línea A de subte, en el trayecto entre Plaza Miserere y Plaza de Mayo. El vagón de la foto, que recorrió el mundo, fue conservado por un empleado de Metrovías. Una réplica en miniatura le fue entregada a Francisco en el Vaticano.

Una de las últimas misas ofrecidas por Bergoglio en Buenos Aires tuvo lugar en la esquina de Ramón L. Falcón y Pumacahua, donde se levantó un altar. Asistieron unas 1200 personas. Fue el mismo día de la renuncia de Benedicto XVI. Circulaba un rumor: “es el próximo Papa”.

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