La historia del Italpark, de la diversión a la tragedia

Un día como hoy, hace 36 años, un coche del Matterhorn se desprendió y voló contra una valla. Roxana, una de sus ocupantes, murió instantáneamente de un golpe en la cabeza.

El parque fue un emprendimiento de los Zanón, una familia de inmigrantes italianos que perdió su fábrica de juegos mecánicos durante la guerra. En el predio de 4500 m2 se distribuían 35 atracciones mecánicas. Una de las más populares era el Auto Scooter, la pista de autos chocadores.

La Montaña Rusa y el Super 8 eran las atracciones más buscadas por visitantes de todas las edades, pero no todos se animaban a subir a los vagones que, con los años, empezaron a evidenciar la falta de mantenimiento.

Otro éxito fue el Laberinto del Terror, ubicado en una carpa donde actores disfrazados de monstruos corrían a los visitantes. Hubo denuncias de abusos por parte de algunos actores. La carpa se prendió fuego en 1989 a causa de un cigarrillo mal apagado.

El Samba hizo furor en los años 80. Se movía al compás de Michael Jackson, Europe y Cindy Lauper. Cerraba todas las noches con Emerson, Lake & Palmer. Era habitual que alguno de los visitantes quisiera permanecer parado en el medio y terminara deslizándose por el suelo.

El tristemente célebre Matterhorn llegó al parque desde Italia en 1982, y no recibió mantenimiento desde entonces. Era una calesita con coches que giraban a alta velocidad. El 29 julio de 1990, cuando ocurrió la tragedia, ya era una trampa mortal.

Un día como hoy, hace 36 años, un coche se desprendió y voló contra una valla. Una de sus ocupantes, Karina Benítez, resultó herida. Roxana, la otra, murió instantáneamente de un golpe en la cabeza.

La justicia dispuso la clausura preventiva del parque. Una pericia determinó que casi todos los juegos estaban en malas condiciones. El caso amenazaba con revelar turbios manejos entre empresarios y funcionarios municipales, así que el Italpark fue clausurado definitivamente.

Sobre el predio de Libertador y Callao se encuentra hoy el parque Carlos Thays, distinguido por esculturas de Fernando Botero, Marta Minujín y otros artistas.

Scroll al inicio