Higgins se dio a conocer en 2007 con el reality World Football Idol para encontrar a una futura estrella local. Contrató a Diego Maradona, Sergio Goycochea, Gabriel Batistuta y Los Nocheros, Gloria Gaynor y Durán Durán, entre otros.
El proyecto nunca terminó de funcionar, pese a que los premios para el ganador serían un Lamborghini Diablo y una prueba en un equipo del mundo que Higgins decidiera. El jamaiquino aseguraba haber invertido USD 17 millones en el programa.
Higgins se desplazaba en limusina y helicóptero y vivía en un costoso departamento de Puerto Madero. Compró un terreno de 132 hectáreas en San Pedro donde prometió realizar el “Disney argentino“.
Prometía una inversión de mil millones de dólares en el complejo. Varios le creyeron a pesar de que Disney había hecho públicas sus advertencias sobre el uso de su marca. Luego se supo que ningún inversionista recibió dinero de regreso.

La hora de la verdad llegó tras la separación de su ex esposa argentina, Sandra Zapata, quien lo denunció por violencia de género. Ella contó que de un momento a otro pasaron de vivir en una pensión en San Telmo a un piso en Puerto Madero.
Además, demostró que Higgins había sido declarado culpable en Estados Unidos y en Inglaterra por estafas con cheques sin fondos y fabulación. Se sospecha que todo su dinero provenía de una estafa piramidal.
En 2013, América TV lo recordó en un informe. Un televidente que vendía choripanes en la Costanera descubrió que Higgins era el linyera que iba a pedirle comida, agua o cigarrillos. Luego fue entrevistado por el noticiero, donde quedó expuesto su desequilibrio mental.
En 2020, durante la pandemia, el YouTuber Magnus Mefisto lo encontró viviendo sobre Avenida Leandro N. Alem. En la entrevista, Higgins asegura que sus millones de dólares fueron embargados y culpa a la inestabilidad económica argentina de su decadencia.
