Apuestas adolescentes en la Ciudad: casi 4 de cada 10 varones de entre 16 a 19 años ya jugaron por dinero

Un estudio del gobierno porteño reveló que casi cuatro de cada diez adolescentes que apostaron arriesgaron más dinero del que podían perder y uno de cada cuatro llegó a pedir préstamos o a vender sus pertenencias para seguir jugando.

En la Ciudad de Buenos Aires, el 18,2% del total de los adolescentes declaró haber apostado alguna vez, proporción que asciende al 37,1% entre los varones de 16 a 19 años. Así se desprende del informe “Adolescencias en tiempos digitales”, elaborado por el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, realizado sobre más de mil adolescentes de entre 13 y 19 años de escuelas públicas y privadas.

El estudio, realizado con Fundación Medifé y con la participación de un equipo de investigación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), también muestra que cuatro de cada diez jóvenes que apostaron reconocieron haber arriesgado más dinero del que podían permitirse perder, mientras que uno de cada cuatro pidió prestado o vendió alguna pertenencia para continuar “jugando”.

La problemática muestra particularidades según el nivel socioeconómico. Entre los adolescentes de sectores más vulnerables, más de la mitad de quienes apostaron arriesgó más dinero del que podía perder. La mayoría señaló que lo hace por diversión o para obtener ganancias, según el relevamiento oficial.

Frente a este escenario, desde el GCBA recordaron que las iniciativas llevadas adelante, como la restricción del uso de celulares inteligentes y dispositivos personales durante el horario de clases, los espacios libres de pantallas en centros de primera infancia y los acuerdos familiares para postergar el acceso de los chicos a los teléfonos, entre otras. 

El informe “Adolescencias en tiempos digitales” detectó situaciones de violencia, dificultades para limitar el uso de pantallas y nuevas formas de vinculación con la tecnología. Por ejemplo, uno de cada cuatro adolescentes recibió contenido sexual sin haberlo consentido, el 23,3% recibió amenazas y el 19,4% fue escrachado en redes sociales o internet, entre las principales problemáticas.

Scroll al inicio