¿Adónde iban los chicos para divertirse?

Donde hoy está el Sheraton hubo un tren fantasma. En Libertador y Callao, un monte Fuji de utilería. En esta nota, recorremos diez lugares históricos donde se divirtieron generaciones en Buenos Aires.

El Zoológico abrió en 1888 junto a Plaza Italia, en el predio del actual Ecoparque. Los chicos iban a ver elefantes alojados en un templo hindú. En 1908, la Fiesta del Día del Animal reunió a 15.000 alumnos porteños. Funcionó como zoo hasta 2016.

En el actual Parque Thays hubo un monte Fuji artificial, lagos, paseos en bote y un tren panorámico. El Parque Japonés abrió en 1911. En 1930, un incendio destruyó su montaña y precipitó su cierre.

El Expreso Alegría del Parque Avellaneda se inauguró oficialmente en 1936. El trencito había llegado del Zoológico en 1929. Desde la estación Onelli recorría el parque de Directorio y Lacarra, pasando por la Casona de los Olivera y el vivero.

La calesita de la plaza Arenales empezó a girar en 1938. Está sobre Nueva York, entre Mercedes y Chivilcoy, en Villa Devoto. Conservó caballos y autitos de madera originales. Los vecinos llegaron a juntar firmas para preservarla.

Donde hoy está el Sheraton abrió en 1939 el Nuevo Parque Japonés, luego llamado Parque Retiro. Tenía tren fantasma, autitos chocadores y espejos deformantes. Se podía grabar la voz en un disco y llevárselo a casa. Funcionó hasta 1961.

El Italpark nació en 1960 en Libertador y Callao, con juegos de los hermanos Zanon. Tuvo montañas rusas, autitos chocadores y trenes fantasmas. Cerró tras el accidente del Matterhorn de 1990, en el que murió una adolescente. Hoy está el Parque Thays.

El Planetario, en Sarmiento y Belisario Roldán, se inauguró en 1966. Su primera función escolar fue el 13 de junio de 1967. Antonio Cornejo mostró el cielo de Buenos Aires, la Antártida y el Polo Sur. Abrió al público general en 1968.

Interama abrió en Villa Soldati el 21 de septiembre de 1982, junto a Escalada y Fernández de la Cruz. Tenía juegos mecánicos, atracciones acuáticas y trencitos. En 1983 pasó a ser el Parque de la Ciudad. Su Torre Espacial abrió al público en 1985.

Prohibido No Tocar abrió en 1988 en el Centro Cultural Recoleta, Junín 1930. El Museo Participativo de Ciencias propuso aprender jugando: armar circuitos, experimentar con imanes y descubrir ilusiones ópticas. Fue modelo para otros museos del país.

El Museo de los Niños Abasto abrió el 20 de abril de 1999 en Corrientes 3247. Recrea una ciudad a escala infantil donde se puede jugar a ser médico, cocinero, marinero o periodista.

Fuentes

Lo que no se ve | ¿Cómo se divierten los chicos en la actualidad?

El Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA) y Manos Libres lanzaron una campaña con historias reales para conversar sobre algo que nos atraviesa a todos: el tiempo que se llevan las pantallas y lo que recuperamos cuando las soltamos.

La campaña propone otra forma de hablar de un tema que forma parte de la vida cotidiana. El uso de pantallas implica regulaciones y políticas públicas. Pero sobre todo pide algo que no se resuelve solo “desde arriba”: buscar y construir alternativas colectivas, silvestres, ciudadanas.

La campaña no habla solo de lo que se pierde. Habla, sobre todo, de lo que aparece cuando el celular deja de ocupar todo el lugar: tiempo para jugar y para aburrirse, para conversar sin apuro, para dormir mejor, para inventar algo. Tiempo para estar con otros, presentes.

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