Las salas de escape son espacios de entretenimiento inmersivo: grupos de personas resuelven acertijos y desafíos para “escapar” en un tiempo límite. En las últimas semanas, clausuraron al menos 16 en la Ciudad y sus dueños denuncian arbitrariedad.
¿Por qué las están clausurando?
Las salas están habilitadas desde 2014 como teatro independiente. La AGC exige que se habiliten como salones de juegos manuales y de mesa. Señalan que se les dio a las salas tiempo para adaptarse.
¿Qué dicen los dueños de las salas?
En declaraciones al diario Clarín, aseguraron: “No somos juegos de mesa. Nos están cambiando las reglas en plena temporada alta. Somos experiencias escénicas con guion, escenografía y actores.”
Además, reclaman que nos les dieron reuniones, que hay más de 300 puestos de trabajo en riesgo y que el trámite de habilitación nuevo puede tardar hasta un año. “Esto es una industria cultural consolidada. Nos están vaciando”, aseguraron.
La clausura ocurrió a días del inicio de las vacaciones de invierno. Desde las salas, presentaron tres amparos judiciales y denuncian un “ataque burocrático” que afecta turismo, cultura y trabajo. ¿Cómo se va a resolver este conflicto?