Gentileza: AGN
El Palacio Miraflores se construyó en 1886, cuando Flores todavía era un pueblo separado de la ciudad. Era una zona de quintas, a cierta distancia del centro, para las familias ricas.
Ocupaba una manzana delimitada por las actuales Rivadavia, Boyacá, Yerbal y Fray Luis Beltrán. El terreno incluía unas 8 hectáreas de parque arbolado.
La mansión fue encargada por la familia Ortiz Basualdo, parte de la élite política argentina. Eran descendientes de Manuel Dorrego.
El arquitecto fue el inglés Charles Ryder. El edificio tenía 4 plantas y unos 3.200 m². Adentro trabajaban cerca de 15 personas dedicadas al servicio doméstico.

El interior estaba diseñado para impresionar: salones de recepción, vitrales, decoración europea y jardines cuidados. El palacio funcionó como centro social. Se hacían cenas, conciertos y eventos de beneficencia.
En 1920 pasó a ser el Club de Flores. También alojó instituciones culturales. En 1938, allí se fundó la Junta de Estudios Históricos de San José de Flores.
Con el crecimiento urbano y el tren, Flores dejó de ser periferia elegante. Las grandes familias se fueron, y el palacio quedó fuera de escala y de época.
En 1945 fue demolido sin demasiada resistencia. Hoy hay comercios y la Galería Boyacá. Ninguna placa lo recuerda.

