Memoria del horror: la ESMA a cincuenta años del golpe militar

Fundada en 1924 como institución de formación naval y técnica, la Escuela de Mecánica de la Armada fue uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio del país. Un recorrido por la historia de un predio clave para entender el terrorismo de Estado en Argentina.

Antes de convertirse en un centro clandestino de detención, la Escuela de Mecánica de la Armada fue una institución de formación naval y técnica fundada en 1924, durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear. El predio había sido cedido por el Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires al Ministerio de Marina para instalar allí un centro de instrucción militar y técnica. 

El complejo principal fue inaugurado el 12 de octubre de 1928 sobre la actual Avenida del Libertador, diseñado por el arquitecto Raúl J. Álvarez. Tenía pabellones, aulas, talleres y gabinetes. Era una escuela de marinería orientada a la formación de suboficiales de la Armada. Antes del golpe de 1976, también funcionaban ahí otras dependencias vinculadas a la educación naval. El edificio estaba integrado a la estructura de formación de la Armada en la Ciudad de Buenos Aires.

Durante la última dictadura, la ESMA pasó a ser uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio del país. Se estima que alrededor de 5000 personas estuvieron secuestradas en la ESMA. La enorme mayoría continúa desaparecida.

El núcleo represivo funcionó en el Casino de Oficiales, mientras el resto del predio conservaba su apariencia institucional. En ese edificio estaban Capucha y Capuchita, áreas de reclusión clandestina donde los detenidos permanecían encapuchados y engrillados.

Ahí también funcionó una maternidad clandestina. Según la información relevada por el Espacio Memoria, en la ESMA nacieron al menos 34 bebés de mujeres detenidas-desaparecidas. Muchos de esos niños fueron apropiados y siguen siendo buscados. 

En la ESMA también funcionó una estructura de trabajo esclavo y de inteligencia. Hubo personas detenidas-desaparecidas obligadas a realizar tareas administrativas, traducciones, prensa o falsificación de documentos bajo control militar. 

Con el regreso de la democracia, el predio siguió durante años bajo control de la Armada. El 24 de marzo de 2004, el Estado nacional y la Ciudad de Buenos Aires firmaron el acuerdo para destinar la ex ESMA a un espacio de memoria y derechos humanos. El 20 de noviembre de 2007 se creó el ente que administra el Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos. 

En la actualidad, el predio reúne organismos, archivos, muestras, actividades educativas y el Museo Sitio de Memoria ESMA. En 2023, la UNESCO incorporó ese museo a la lista de Patrimonio Mundial por su valor como evidencia material del terrorismo de Estado y por su alcance universal como recordatorio de los crímenes de desaparición forzada.

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