La Plaza Lorea, el lugar donde se inició la “Semana roja”

El 1 de mayo de 1909, la policía de Ramón L. Falcón reprimió una marcha obrera con fuego real. Recordamos la masacre.

La concentración principal se realizó sobre la Avenida de Mayo. El acto había sido convocado por anarquistas. A la misma hora, los socialistas realizaban otra marcha en Constitución.

Al frente de la policía estaba Falcón, militar de carrera, formado en la tradición de reprimir a cualquier costo. Había reforzado la vigilancia sobre sindicatos y anarquistas. Tiempo atrás encabezó la represión de la huelga de inquilinos.

Sin negociación ni previo aviso, la policía avanzó sobre los manifestante. Primero la caballería con sablazos para abrir paso, después los disparos. Testimonios hablan de tiros a corta distancia contra la multitud.

La gente corrió hacia la Avenida de Mayo y calles laterales. Hubo caídos sobre la calzada y heridos arrastrados a entradas de edificios y cafés. La represión siguió a lo largo de varias cuadras.

Carros policiales y ambulancias improvisadas trasladaron heridos a hospitales y sedes obreras. La orden fue dispersar y disciplinar. El saldo oficial registró al menos 12 muertos y decenas de heridos graves. La prensa obrera habló de cifras mayores.

En los días siguientes, las protestas se expandieron por barrios obreros como La Boca y Barracas. El funeral de las víctimas recorrió nuevamente el centro. Una multitud acompañó los féretros desde Plaza Lorea.

Meses después, el anarquista Simón Radowitzky asesinó a Falcón con una bomba en la calle Callao. La violencia había cambiado de manos.

Fuentes

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