El Instituto de Desafíos Urbanos Futuros (IDUF) publicó un nuevo informe de escucha urbana, donde describen “el limbo” que viven los inquilinos jóvenes en la Ciudad de Buenos Aires. Mediante las respuestas a grupos focales*, analizan la “acuciante crisis de emancipación residencial”. Entre los principales aportes, se destacan:
Migrantes internos
La Ciudad se presenta como un lugar que los aloja solo temporalmente, mientras mantienen el sueño de irse en otra etapa de sus vidas. La eligen, no como sueño en sí mismo sino como plataforma para alcanzar otros objetivos: estudiar, trabajar, irse del hogar familiar.
En CABA uno se acostumbra a vivir muy mal y es ridículo lo mal que se vive con lo caro que es, entiendo quien no se puede ir o no tiene otra opción, pero no entiendo porque elegir vivir así toda la vida. Testimonio de Dalia, 26 años, Núñez
¿Ciudad o suburbios?
El Conurbano bonaerense no aparece como un lugar donde sea posible ahorrar, evitar gastos extraordinarios o mejorar las condiciones de vida. Aun si se destacan zonas del Conurbano por su diseño urbano y tranquilidad, se encuentran demasiado alejados de donde realizan sus actividades.
Mis amigos que viven en un monoambiente en Caballito o en Banfield pagan exactamente lo mismo. Gastan casi el 50% de sus sueldos en el alquiler. Testimonio de Luca, 24 años, Montserrat.
¿Independizarse o disfrutar?
Se produce un sentimiento de frustración al no poder sostener las pautas de consumo de la época. Para quienes no tienen la opción de irse en pareja o con amigos, los altos costos los obliga a multiplicar las horas de trabajo para poder subsistir sin llegar a recortar los gastos cotidianos
Los últimos tiempos reduje las salidas, las juntadas con amigos. Hay muchos que no pueden pagarlo… también alguna plataforma. Testimonio de Facundo, 30 años, Boedo.
Preocupación por la soledad
Esta nueva etapa los expone a no tener con quien hablar o compartir una cena e, incluso, se manifiesta incomodidad con la obligación de cargar por sí mismos con la responsabilidad de las tareas del hogar. En algunos casos el miedo a la soledad dilata el proceso emancipatorio y en otros es la causa de su reversión.
Viví solo un tiempo pero volví con mi familia porque no bancaba la soledad…. Vivía lejos del barrio, vivía lejos de mi familia, de mis amigos. Entonces como que no escapaba de la rutina por así decirlo, era trabajo, casa y Whatsapp. Testimonio de Santiago, 27 años, Mataderos.
¿Redes de contacto o mercado?
En todos los casos, las redes familiares, vecinales y de amistad se revelan como fundamentales para conseguir una vivienda en alquiler y concretar o sostener la emancipación. Este aspecto puede suponer un límite a las dinámicas del mercado, debido a que las condiciones en las que se alquilan suelen ser más flexibles.
Soy del Chaco. Entré a donde vivo ahora porque un amigo lo alquiló y él se tuvo que volver a su provincia. Su contrato quedó libre y él me dejó entrar. Este año cuando venció su contrato, a mi me convino pagarle a él el pasaje para que venga a firmar la renovación en Capital antes que cambiar de lugar ya que no puedo pagar la garantía. Testimonio de Lucía, 29 años, Constitución
La condición de inquilino también se hereda
Se nota una diferencia entre jóvenes hija/os de inquilinos e hija/os de propietarios, quienes relatan un proceso menos tortuoso de búsqueda de vivienda. Para el primer grupo, buscar una vivienda en alquiler tiene la carga de una situación que se revela como para siempre.
Mi mamá siempre alquiló, ella se fue de chica, a los 19 años, cuando se quedó embarazada de mi, antes ella vivía en lo de mi abuela, en una casa en provincia. Testimonio de Micaela, 28 años, San Telmo
¿Antes era más fácil?
Hay coincidencias respecto a que el proceso de emancipación de sus padres y madres fue, desde su relato o incluso desde el relato de sus padres, más sencillo. Especialmente, en jóvenes hijos/as de inquilinos resaltan que sus abuelos o bisabuelos fueron la última generación de propietarios en la familia.
Yo siento que hoy en día si me tengo que ir a vivir solo es mucho más complicado que cuando mi mamá se quedó embarazada y se fue de su casa. Yo siento que, aun estando solo, sin tener que mantener un hijo es más complicado conseguir un trabajo, un alquiler y pagar la comida. Testimonio de Valentín, 19 años, Lugano.
¿Qué harías si te regalan 100 mil dólares?
Frente a esta pregunta hipotética, las personas entrevistadas, en su totalidad, manifestaron que invertirían dicho dinero en la compra de terrenos, departamentos o al menos de un pedazo de tierra y mejorar su situación de ingresos.
Compraría un techo para tener donde vivir y el resto lo invertiría en formación, para tener un mejor CV y conseguir mejores ingresos. Estudiaría inglés y me gustaría capacitarme en hemoterapia. Testimonio de Daniela, 28 años, San Cristóbal.
Contexto
A nivel nacional los hogares inquilinos pasaron del 16% en 2010 al 21% en 2022. Por su parte, en la Ciudad pasaron del 30% en 2010 al 37% en el 2022. CABA es hoy la jurisdicción con mayor proporción de hogares inquilinos en todo el país.
Según el último Índice de Emancipación del IDUF, alquilar un monoambiente en solitario demandó el 52% de un salario joven con empleo formal, mientras que en el caso de convivir, el alquiler de un departamento de dos ambientes representó el 35% de la suma de dos ingresos jóvenes.
Una encuesta nacional de Sentimientos Públicos en 2023 mostró que casi el 50% de los encuestados consiguió la vivienda por familiares o amigos, el 15% por carteles o inmobiliarias físicas, el 14% por redes sociales y el 12% por portales inmobiliarios. Además, el informe reveló que el 50% de los inquilinos son hijos de inquilinos.
Según informó el Observatorio del Mercado Inmobiliario del Colegio Profesional Inmobiliario porteño en 2023, solo el 19% de los propietarios tiene menos de 65 años.
*Llevados adelante por Sentimientos Públicos durante junio y julio de 2025 con jóvenes de 18 – 30 años, habitantes de la Ciudad de Buenos Aires, de nivel socioeconómico C amplio y una distribución geográfica equilibrada.