El edificio, de 1916, ya tenía permiso de demolición desde 2024 y estaba vallado para avanzar con un proyecto inmobiliario de alta gama. La idea era reemplazarlo por un complejo de nueve pisos.
No es la primera vez que lo intentan borrar del mapa. En 2022 ya se había frenado otro proyecto similar tras la intervención de organismos patrimoniales y presión pública.
El Palacio Lawson fue diseñado por el arquitecto Enrique Max Laspé y responde al estilo academicista francés típico del Buenos Aires aristocrático de principios del siglo XX.

Se construyó como residencia de la familia Lawson, descendientes de un comerciante inglés vinculado a linajes tradicionales argentinos. Luego la casa pasó a manos de otros propietarios, entre ellos el médico Juan Alberto Viriot, y finalmente fue empleada para usos comerciales.
Ya en el siglo XXI, el edificio encontró una nueva vida como local de la marca italiana Ermenegildo Zegna en Argentina. A pesar de su valor histórico y de estar en un área de protección, nunca tuvo protección patrimonial específica.
Vecinos y organizaciones argumentan que forma parte de un corredor emblemático junto a palacios históricos de la zona. La campaña de “No a la demolición” sumó múltiples voces, entre ellas la de Marcela Tinayre.
Ahora la Ciudad promete diálogo y una solución intermedia, como salvar la fachada y dejar que el resto desaparezca con elegancia.
Fuentes:
