Nació como hotel de lujo, proyectado por el arquitecto italiano Gerónimo Agostini, con fachada ecléctica, guiños neobarrocos y grandes salones pensados para recepciones, eventos y vida social.
La ubicación era estratégica, sobre avenida Callao al 180, a pasos de la zona cultural y política de la ciudad, cuando Buenos Aires se presentaba como la “París de Sudamérica”. Fue concebido como centro de reuniones, eventos y hospedaje para los festejos del Centenario.

En diciembre de 1914 Lisandro de la Torre y su equipo se reunieron en uno de sus salones para fundar el Partido Demócrata Progresista.
En las décadas siguientes sus salones y habitaciones recibieron a figuras como Albert Einstein, Eva Duarte de Perón y Arturo Illia. Su cercanía al Congreso lo volvió rutina habitual de debates, almuerzos y encuentros fuera de la vista oficial.
La segunda mitad del siglo XX lo llevó a reinventarse a la par de los cambios sociales y urbanos, siempre manteniendo su imagen de palacio clásico en constante diálogo con las nuevas generaciones de visitantes.
En 2010 una restauración integral recuperó su esplendor original. El edificio conserva su arquitectura señorial, salones ornamentados y funciones como lugar de eventos y reuniones.
Sin ir más lejos, en plena discusión de la ley ómnibus en 2024, el Savoy apareció en una denuncia de la CGT por reuniones entre legisladores y asesores “fuera del Congreso”. Lo llamaron, entonces, el “Savoy gate”.
Fuentes:
