El Instituto de Desafíos Urbanos Futuros (IDUF) llevó adelante una ambiciosa propuesta para sumar 15 mil m2 de espacios verdes y más de 10 mil árboles y arbustos nativos en la Avenida 9 de Julio. El proyecto implica transformar Cerrito y Pellegrini en calles de convivencia, rediseñar los bulevares laterales, ampliar veredas y sumar ciclovías de calidad.
Al respecto, esto decía Hernán Roitman, especialista de Sostenibilidad del IDUF: “Hay que generar nuevo espacio verde en el micro y macro centro porteño, donde hay un déficit enorme, y un exceso de asfalto. Por eso, la 9 de Julio representa una oportunidad única de darle una nueva vida, regenerándolo y transformándolo en un nuevo centro, verde y habitable”.

Consultado por la experiencia internacional, Roitman agregó: “Hay muchísimos casos en el mundo, desde la Avenida Paulista en San Pablo (Brasil) hasta Champs-Élysées en París (Francia), donde se le da prioridad al peatón, a la vida social y se genera nuevo espacio verde, con bicisendas. Hay otros casos más extremos, como en Seúl (Corea del Sur) o en Utrecht (Países Bajos), donde directamente se demolieron autopistas y se hicieron nuevos canales”.
Finalmente, ante la pregunta por el reordenamiento del tránsito, el especialista declaró: “Está más que probado en el mundo que sumar carriles a una vía no resuelve el problema del tránsito. Hay sectores de la 9 de Julio -por ejemplo, a la altura de la Av Santa Fe-, solo Cerrito tiene ¡ocho carriles! Por lo tanto, lo que hay que hacer es trabajar para eficientizar el sistema de transporte público. La 9 de Julio cuenta con la Línea C del subte y con el Metrobus, el cual debería transicionar hacia un sistema eléctrico, lo que va a permitir que regrese la fauna, como aves o mariposas”.

¿Y vos, estás de acuerdo con esta transformación para la avenida más ancha del mundo?